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  BENDICIÓN PAPAL DEL SANTO PADRE PAPA FRANCISCO  
     
     
     
 

En 2021 compusimos un libro titulado Papa Francisco, el cual es un verdadero canto a la figura del Papa francisco, en el que nos presentamos, a la vez que presentamos a nuestro protector el Omukama Rukirabasaija Agutamba Solomon Gafabusa Iguru I, y al Jefe de la Casa Real de Kamakahalei, grandes amigos de nuestra Real Orden

El libro se lo hicimos llegar al Papa Francisco enviándoselo al Vaticano, solicitándo del Santo Padre una Bendición para nuestra Real Orden, y su Secretaría de Estado nos constestó haciéndonos saber que el Santo Padre nos ofrecía, nos daba la Bendición solicitada, así de esta manera, somos una entidad bendecida por Su Santidad el Papa Francisco.

Desde nuestra Real Orden le damos infinitas gracias al Papa Francisco por su Bendición.

 
     
     
     
  En septiembre de 2021 recibimos la Bendición Papal  
     
 
Papa Francisco  

Nuestro bienquerido y bienhallado Papa Francisco, nace el 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires, (Argentina), bajo el nombre secular de Jorge Mario Bergoglio Sivori.

Es hijo del matrimonio formado entre Mario José Bergoglio (1908-1959), ferroviario, y Regina María Sivori (1911-1981), ama de casa.

El Papa Francisco es el Papa 266 de la Iglesia Católica y Cristiana, siendo el actual Jefe de Estado y soberano de la Ciudad Estado del Vaticano. Ejerce su papado desde el 13 de marzo de 2013, habiendo sido elegido Papa en la quinta votación realizada el segundo día de cónclave .

Vamos a realizar una breve historia de nuestro Papa Francisco para conocerlo un poco mejor.

Así, hay que comenzar diciendo que, el joven Jorge Mario Bergoglio, egresó de la Escuela Secundaria Industrial ENET nº 27 Hipólito Yrigoyen , en la actualidad denominada ET nº 27, obteniendo el título de Técnico Químico, llegando incluso a trabajar desempeñando esa función.

Posteriormente, entre 1964 y 1966 fue profesor de Psicología y de Literatura en la escuela jesuita llamada, Inmaculada Concepción de Santa Fe, donde probablemente recibiera la llamada de Dios, pues a partir de 1967 cursó estudios de teología en la Facultad de Teología del Colegio Máximo de San José, en el Partido de San Miguel, y al poco tiempo ingresó como novicio en el Seminario de la Compañía de Jesús (Jesuitas) del barrio Villa Devoto, siendo ordenado sacerdote el 13 de diciembre de 1969, cuando contaba con 33 años, edad que se suele denominar como, «la edad de Cristo», por considerarse tradicionalmente que fue la edad que tenía Jesucristo cuando fue crucificado.

Su trayectoria y proyección dentro de la iglesia fue muy rápida, pues entre 1973 y 1979 fue el Superior Provincial de la Compañía de Jesús en Argentina. Y al año siguiente 1980 y hasta 1986, fue el Rector del Centro Universitario de San Miguel en Buenos Aires, Argentina, llamado Colegio Máximo, y además, también lo fue de la Facultad de Filosofía y Teología, en San Miguel.

Gracias a su buen hacer dentro del ámbito eclesiástico, estando siempre bien considerado en todos los sentidos, el Papa Juan Pablo II (1920-2005) se fijó en él y lo nombró Obispo titular de la Diócesis de Oca, hoy sin jurisdicción territorial. También lo nombró uno de los cuatro obispos auxiliares de la Archidiócesis de Buenos Aires, y poco después, fue vicario del cardenal Antonio Quarracino (1923-1998).

Dentro de su rápida y magnífica proyección de futuro, el 3 de julio de 1997 fue designado arzobispo coadjutor de Buenos Aires con derecho a sucesión, y a la muerte del cardenal Quarracino el 28 de febrero de 1998, ocupó su cargo, convirtiéndose en el arzobispo de Buenos aires (Argentina). Además, también pasó a ser el Gran Canciller de la Universidad Católica de Argentina.

El lema de su episcopado fue:

«Miserando atque eligendo»
(«Lo vio con misericordia y lo eligió»)

Haciendo referencia al encuentro entre Jesús y el publicano.

«27 Después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme.
28 Y dejándolo todo, se levantó y le siguió.
29 Y Leví le hizo gran banquete en su casa; y había mucha compañía de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos.
30 Y los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores?
31 Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
32 No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.»

Lucas 5:27-32

De nuevo fue el Papa Juan Pablo II quien se fijó en él y el 21 de febrero de 2001 lo nombró Cardenal Presbítero de San Roberto Belarmino.

Y, finalmente tras la muerte del Papa Juan Pablo II, el cardenal Jorge Mario Bergoglio fue uno de los candidatos para ser su sucesor en la Santa Sede, pero en esa ocasión no consiguió tan alto nombramiento, pues fue el alemán Joseph Aloisius Ratzinger (1927) quien fue elegido Papa, realizando su papado bajo el nombre de Benedicto XVI.

Jorge Mario Bergoglio pasaría a ocupar el cargo de presidente de la Conferencia Episcopal de Argentina durante dos periodos, desde noviembre de 2005 hasta noviembre de 2011.

Mas, en 2013 el Papa Benedicto XVI renunció a su papado e inmediatamente se convocó un cónclave para elegir un nuevo Papa para su sucesión, y en esta ocasión sí fue elegido Papa el hasta entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio.

Su elección como nuevo Papa y, con ello, máximo representante de la Iglesia Católica Cristiana, tuvo lugar a las 19:06 horas, tras surcar el cielo de la ciudad/estado del Vaticano la esperada «Fumata Blanca» («Humo Blanco») que comunica a los fieles que ya «Habemus Papam» («Tenemos Papa»).

El nuevo Papa, quien fuera el cardenal Jorge Mario Bergoglio, en memoria de San Francisco de Asís, (1181 o 1182-1226) decidió tomar para su papado, el nombre de Francisco, siendo el primer para de la historia con este nombre.

Anecdóticamente comentar que, San Francisco de Asís no fue jesuita como sí lo es el Papa Francisco, sino de la Orden Franciscana, la cual creó él mismo en Asís (Italia) en 1209.

En el Papa Francisco confluyen algunas cosas que se dan por primera vez en un Papa, a saber:

Es el primer Papa de la Compañía de Jesús (Jesuita)

Es el primer Papa del continente americano, concretamente de Argentina en Sudamérica.

Nuestro homenajeado y bienquerido Papa Francisco, está destacando en su papado por su sensibilidad, su humildad y su compromiso con los más desfavorecidos, pues al margen de las breves pinceladas que hemos dado de su vida, quizá lo más importante del Santo Padre, es su cercanía a todas las personas, ya que en su peregrinar por el mundo, no sólo quiere acercarse a sus fieles, sino que también quiere tener un acercamiento con todas las culturas y con personas que profesen una religión diferente a la Cristina Católica, pues todos somos personas a las que Dios nos ama.

En este sentido queremos reseñar la Encíclica del Papa Francisco «Lumen Fidei» («La luz de la fe») del 5 de julio de 2013 que el Sumo Pontífice dirigió sobre la fe, a los Obispos, a los Presbíteros y a los Diáconos. A las personas consagradas y a todos los fieles laicos, que en su punto uno nos dice:

«1. La luz de la fe: la tradición de la Iglesia ha indicado con esta expresión el gran don traído por Jesucristo, que en el Evangelio de san Juan se presenta con estas palabras: «Yo he venido al mundo como luz, y así, el que cree en mí no quedará en tinieblas» (Jn 12,46). También san Pablo se expresa en los mismos términos:

«Pues el Dios que dijo: “Brille la luz del seno de las tinieblas”, ha brillado en nuestros corazones» (2 Co 4,6).

En el mundo pagano, hambriento de luz, se había desarrollado el culto al Sol, al Sol invictus, invocado a su salida. Pero, aunque renacía cada día, resultaba claro que no podía irradiar su luz sobre toda la existencia del hombre. Pues el sol no ilumina toda la realidad; sus rayos no pueden llegar hasta las sombras de la muerte, allí donde los ojos humanos se cierran a su luz.

«No se ve que nadie estuviera dispuesto a morir por su fe en el sol» , decía san Justino mártir. Conscientes del vasto horizonte que la fe les abría, los cristianos llamaron a Cristo el verdadero sol, «cuyos rayos dan la vida» .

A Marta, que llora la muerte de su hermano Lázaro, le dice Jesús:

«¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?» (Jn 11,40).

Quien cree ve; ve con una luz que ilumina todo el trayecto del camino, porque llega a nosotros desde Cristo resucitado, estrella de la mañana que no conoce ocaso».

Sin duda una Encíclica que hay que leer despacio para sumergirse por completo en el saber de nuestro Papa Francisco que, con tanta belleza y certeras palabras nos comunica tan grandes pensamientos.

Es por todo lo comentado y todo lo que nos ha quedado en el tintero sin comentar, que el Papa Francisco es luz para que su rebaño, que somos todos nosotros, podamos seguirla y salir de nuestra oscuridad, y con ella transitar la senda de la bondad y del bien para que Dios Padre esté orgulloso de nosotros y podamos algún día gozar de su compañía.

 
     
  Carta dirigida al Papa Francisco  
     
  Copia de la carta que desde la Real Orden Poético-Literaria Juan Benito enviamos al Papa Francisco, presentándonos y solicitndo su Bendición.  
     
  Bendición Papal  
     
  Bendición Papal recibida a través de la Secretaría de Estado del Vaticano.  
     
     
     
   
     
 
 
   
     
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